PUERTAS FRIGORÍFICAS

Puertas frigoríficas

¿Qué son?

Las puertas frigoríficas son puertas que se construyen en los mismos materiales que un frigorífico para conservar el frío interior, es decir, con poliuretano en el interior y metal en el exterior. También se caracterizan por tener unas juntas de goma que se ajustan a la perfección. Esto ayuda a que cumplan con la función de sellado que necesitas para tu cámara frigorífica, sala o congelador.

¿Qué características tienen?

Sus características son especiales porque son la vía principal para mantener la temperatura dentro de la cámara o sala fría a la que dan acceso. Su aislamiento varía en función de si es una puerta para refrigerar o para congelar, ya que la primera se mantiene sobre 0 grados y la segunda siempre bajo esa temperatura. Por eso, además de ser aislantes, deben ser resistentes, adaptarse perfectamente al espacio y asegurar el aislamiento de la zona.

Usos y aplicaciones de las puertas frigoríficas

Lo más habitual es pensar que las puertas frigoríficas se utilizan en empresas de logística y supermercados, pero su uso se extiende a empresas cárnicas, mataderos, conserveras, cualquier empresa de preservación de alimentos, bien sea de refrigerados o congelados, restaurantes y fábricas de alimentos.

No podemos olvidar tampoco su uso en los laboratorios, empresas farmacéuticas, centros sanitarios y demás empresas que necesitan mantener sus productos a cierta temperatura. Se utilizan de manera muy extendida, y por eso existen multitud de opciones que se adaptan a cada caso en particular.

Tipos de puertas frigoríficas

Dependiendo del uso final de la puerta, esta será de un tipo o de otro. Existen puertas pivotantes, abatibles, correderas, de vaivén… Porque no es lo mismo una puerta para una cámara frigorífica que aquella que se usa para una cámara fría o una sala de trabajo.

Las pivotantes se usan tanto en grandes espacios como en pequeños, ya que permiten distintas formas de apertura. Las abatibles son necesarias si hay mucho movimiento de personal, como por ejemplo en los supermercados. Las correderas con ideales para grandes cámaras y almacenes. Las de vaivén se utilizan en muelles de carga y las rápidas son las preferidas de las empresas de congelados y centros de logística.

Existen otros tipos más específicos, se fabrican en diferentes medidas y en algunas se puede incorporar una ventana para poder ver el interior. El espesor varía en función de su uso final, bien sea para refrigeración o para congelación, y su forma de apertura puede ser manual o automática, dependiendo de las necesidades del usuario final.

Como has podido observar, las puertas frigoríficas son un elemento clave para la conservación de productos tanto de refrigeración como de congelación, y por eso debes comprar la puerta que mejor se ajuste a tu caso concreto. Nosotros te ayudamos a elegir la mejor para tu negocio para que así estés seguro de que cumplirá con los controles de calidad. Nos avalan 30 años de servicio en el mercado y queremos ayudarte para que tomes la decisión más acertada.

Otros servicios

¿Necesitas algo más? Puedes consultar otros productos que tenemos disponibles para ti